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Bicycle tourist with loaded bike riding on an empty road

Viajar es una de las experiencias más gratificantes que tiene la vida y hacerlo no tiene porque significar gastar mucho dinero. Son numerosas y muy buenas las alternativas que existen hoy en día para disfrutar de grandes aventuras y conocer nuevos territorios.

La mayoría de veces, lo que más nos limita no es precisamente la cantidad monetaria, sino el ponerle ganas y ser echados para delante.

Si quieres, puedes. Esto es lo que siempre se suele decir y la verdad es cierto. Los límites te los pones tú mismo en muchos aspectos de tu vida, y en el caso particular de realizar viajes, también.

Tengas muy poco dinero o no tengas, nunca dejes de intentar cumplir todos tus sueños.

1. Ahorra un 80% en transporte

Al hablar de ello lo primero que se nos viene a la cabeza es lo caro que puede resultar moverse de un lugar a otro. No es cierto, pues puedes desplazarte de forma muy económica e incluso gratis.

Si eres de los que buscas los vuelos más baratos en este artículo que escribí para El Viajero Inquieto encontrarás los mejores consejos para tener tu billete económico. Si realizas un viaje en grupo puedes compartir coche y los gastos del mismo, u optar por plataformas como Blablacar, Amovens, Carpooling o Shareling.

En Europa existen unas lineas de transporte público estupendas, como las conexiones ferroviarias. Puedes optar por sistemas como Interrail con los que podrás viajar entrepaíses y por ellos mismos de forma muy económica, pagando un único billete que te servirá para todos los trayectos.

Muchas ciudades tienen pases turísticos que te permiten usar el transporte público por un precio reducido, o usar el mismo billete en todos los vehículos que disponen. Es bueno informarse e ir a la oficina a sacarlo, pues así te ahorrás mucho dinero que pagando un billete por cada trayecto.

Y sobre todo, no tengas miedo de pedir que te lleven. Haz autostop si quieres gastar lo menos posible. En muchas culturas la gente es muy amable y hospitalaria, y te llevarán a tu destino, incluso algunos invitándote a comer o a dormir.

Es importante tener confianza en uno mismo y no sentirse avergonzado. Una buena página para saber los mejores puntos de autostop es Hitchwiki. Ah, y el regateo, pues en algunos países podrás negociar un precio más barato para moverte en medios de transporte público.

Los más aventureros hasta se atreven a conocer el mundo con su propia bicicleta. Sin duda una experiencia única y muy satisfactoria, a muy bajo coste. ¿Te atreves?

2. Puedes dormir gratis si te lo propones

Para alojarse de forma barata encontramos numerosas opciones. La mejor es sin duda que tengas un amigo o un familiar que te permita quedarte en su casa durante unos días y disfrutar de la experiencia de conocer el lugar.

Luego hay páginas de agencias o buscadores que siempre ofrecen precios interesantes o con grandes descuentos. Para los estudiantes o mochileros es muy común el uso de albergues o hostels, donde compartes habitación con otras personas y encima conoces las experiencias de esas personas. Una forma genial de hacer amigos por el mundo. Hostelworld es la página de referencia para ello.

Una experiencia que se ha puesto de moda en los últimos tiempos es el Couchsurfing. Se trata de dormir en el sofá del lugareño hospitalario que decide cedértelo para que tengas un lugar donde descansar.

A cambio puede que sólo pida tu compañía, que intercambiéis cultura, que le enseñes tu idioma o que hagas alguna pequeña tarea como cocinar o prepararle el desayuno. Otros, simplemente, no quieren nada a cambio salvo el ver la felicidad de una persona sin muchos recursos.

Mucha gente joven opta por trabajar de Aupair, cuidando a los niños de una familia mientras ésta, aparte de un salario, les da comida y alojamiento. Se está convirtiendo en una alternativa muy común para aprender nuevos idiomas y viajar por el mundo.

Otra alternativa es el cuidado de casas. Gente que se va de viaje y requiere de personas para hacer el mantenimiento y vigilar que no pase nada, pero sobre todo aquellos que necesitan que cuiden de sus mascotas. Es el caso de Housecarers.

WWOOF es un programa pensado para tener alojamiento y comida a cambio de trabajar en granjas. Funciona muy bien en países como Australia y es una forma genial de vivir en un entorno natural y saludable.

HelpX trabaja de forma parecida donde puedes cambiar tu trabajo por comida y cama. Si te apasiona la acampada, personas hospitalarias ofrecen su jardín en Camp in my Garden.

Siempre es bueno tener a mano una tienda de campaña o un saco de dormir, ya que nunca sabes donde te puede hacer falta. En toda aventura siempre hay lugares geniales para pasar la noche. Y al fin al cabo, sino tienes complejos, cualquier lugar es bueno para echar una cabezadita y descansar.

3. Puedes comer muy barato o gratis

Al igual que en los dos apartados anteriores muchas veces la clave es arriesgar y tener confianza en uno mismo. Ser claro y honesto con los demás te puede brindar numerosas posibilidades. Como digo, en el mundo hay muchas personas tremendamente hospitalarias. Se preocupan por ti y te ofrecen comer con ellos.

Y como lo mejor es compartir y ser generoso también, no hay que aprovecharse. Siempre que puedas dales algo a cambio, no tiene porque ser algo material, muchas veces con unas palabras o ayudándoles con una tarea es suficiente.

En general es recomendable ahorrar el máximo posible en la comida si quieres viajar barato y por ello lo mejor es visitar mercados o supermercados donde comprar los productos que tu quieras. Comer de bocadillo es la mejor opción y si estás en un hostel siempre puedes utilizar la cocina para elaborar los platos.

Sobre todo evita bares y restaurantes, así como puestos de comida rápida, especialmente aquellos situados en los puntos más turísticos del lugar que visites, donde los precios suelen estar inflados.

En tu viaje encontrarás puestos de comida callejera, que en algunos países son también caros pero otros son bastante económicos como es el caso de Asia. Es una forma de adentrarte en la cultura local y degustar alguno de los productos y platos más típicos. Si eres de los que disfrutan al máximo de la experiencia, adentrándose profundamente en el el ambiente autóctono, sin duda es una opción genial para ti.

Si no tienes claro donde comer, no dejes de preguntar a la gente local, ellos más que nadie saben los mejores lugares para alimentarse de forma barata. También lleva el precio de antemano para que no intenten engañarte.

Para la bebida lo mejor es que lleves tu propia botella de agua y puedas rellenarla en lugares aptos para el consumo como algunas fuentes. En cualquier caso si tienes que comprar una botella hazlo igual que la comida en supermercados alejados de las zonas turísticas.

Y nunca compres en un stand cerca de un punto de interés, ya que el sobrecoste será desproporcionado. Evita los refrescos y las bebidas alcohólicas. Algunas culturas tienen sus propias bebidas e infusiones que además de ser muy placenteras, no cuestan demasiado.

Un tema que genera controversia pero que está alcanzando muchos adeptos es la recolección urbana que deriva del término en inglés dumpster diving. Este proceso consiste en aprovechar la comida que otros desechan, como por ejemplo en supermercados que se deshacen de alimentos que están a punto de caducar. Frutas y verduras que les queda poco para dejar de estar en buenas condiciones o el pan que sobró ese día en una panadería y que no puede ponerse ya a la venta.

4. No realices gastos innecesarios durante el viaje

Estamos muy acostumbrados a un estilo y un ritmo de vida por eso no nos paramos a pensar que hay muchas cosas en las que se puede ahorrar. Y aunque la lista puede ser muy larga, es necesario comentar las más típicas que se cometen durante el viaje.

  • Una de ellas es llevar demasiado equipaje, lo que al final puede resultar un gasto excesivo. Es mejor ir con lo justo y si es necesario comprar en un mercado local por un buen precio. Además lo mejor es llevar el dinero justo para no tener que andar retirándolo y que te cobren comisiones.
  • A todos nos gusta llevar un recuerdo a nuestros amigos y familiares, pero seamos sincero, la mayoría de ellos ni nos gustan y encima son muy caros. Los puestos de souvenirs se aprovechan de la masificación de turistas para colocar unos precios elevadísimos a sus productos. Si nuestro objetivo es ahorrar y gastar lo menos posible, es importante no caer en la tentación.
  • Las ciudades importantes tienen monumentos que todo el mundo desea ver, pero la mayoría cuestan una pasta. Puedes informarte de las actividades y museos gratuitos. Es otra forma de conocer el lugar, pero sin duda te dejará fascinado igualmente. En cualquier caso si quieres ver lo más destacado siempre puedes consultar el precio de las tarjetas turísticas que ofrecerán un precio muy bueno y muchas de ellas además incluyen transporte gratuito.
  • En las propias ciudades a veces caemos en el error de pagar por un tour guiado. Preguntando y consultando bien, lo normal es que encuentres aquellos gratuitos, y sin ya son en castellano pues mucho mejor.
  • Si quieres conectarte con tus amigos o familia te recomiendo buscar lugares con WiFi gratuito ya que hacerlo desde el móvil puede resultar una fortuna. Biblotecas, cafeterías e incluso zonas abiertas en la calle. En el aeropuerto evítalo lo máximo que puedas ya que en muchos de ellos la factura puede ser elevada.

 

 

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Viajar es una de mis grandes pasiones, la cual me permite conocer rincones del mundo inolvidables. Me gusta compartir experiencias y dar consejos para que tú también puedas hacerlo de la forma más económica posible.

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